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Población ciega de la Argentina Censo Nacional de 1869 El Primer Censo Nacional levantado en nuestro país asombra teniendo en cuenta la distancia de la actualidad a esos años, dado que intenta "contar" a aquellas personas que, con "condiciones especiales" parecían diferenciarse del total de la Población. Aparentemente, lo "especial" de estas condiciones es que parecen indicar cierta diferencia marginadora con respecto al resto de la Población. Quien esto escribe, en 1986, tuvo que realizar un artículo para la revista del Club de Pumas de Argentina relacionado con el Barrio de Flores. Para tal fin recurre al Archivo General de la Nación, en donde entre otro material, tuvo oportunidad de consultar las "libretas del censo de 1869, catalogadas bajo los números 115-116 correspondientes a la Sección San José de Flores.Este censo, pudo comprobar, fue efectuado los días 15, 16, 17, 18 y 19 de setiembre de 1869 y que la Sección de Flores estaba dividida en sector urbano y rural". En dichas libretas estaban registradas las siguientes consultas, que debían ser efectuadas a la población: "Nombre y apellido/ Edad por años / Sexo/ Nacionalidad/ Si es argentino provincia de procedencia/ Profesión/ Oficio/ Ocupación/ Modo de vida/ Instrucción: sabe leer, escribir/ y "Condiciones especiales":
Todas son condiciones especiales, pero no todas son discapacidades. La ligitimidad, la orfandad y el amancebamiento aparecen mezclados con los defectos físicos y psíquicos. Con respecto a los "inválidos", no hay concepto explícito pero si se los diferencia según la causa: por acción de guerra y por accidente, aunque nada se especifica sobre el origen de estos últimos ni sobre los casos congénitos. En el trabajo efectuado sobre Flores, interesaba al suscripto el tema de los discapacitados y en especial el de los ciegos. De las libretas y dentro de las "condiciones especiales", obtuvo los siguientes datos: 4 Inválidos de guerra 25 invalidos por accidente 1 sordo 5 sordomudos 4 con bocio o coto 13 cretinos, estúpidos, opas Deliberadamente deja para el final el dato correspondiente a las personas ciegas, que sumaban la cantidad de 25, por cuanto entre éstas se encontraba la "señora Rosario Romero, viuda, de 110 años de edad". Se trataba de la persona más anciana registrada y que además era africana. La suma de estos datos, hace "suponer" al suscripto, que esta señora, vieja ciega y de nacionalidad africana, debió haber sido negra, exclava y que su apellido sería, según costumbre de ese tiempo, el otorgado por su amo. En cuanto a la población de personas con "condiciones especiales", en todo el país, contempladas en el Censo Nacional de 1869, dice Liliana Pantano en su obra "La Discapacidad como problema social" (EUDEBA-1987, Pag.86) eran en total 37.870 y que 3.529 correspondían al total de los ciegos. Aclara Pantano, refiriéndose a la fuente de consulta que ¨se trata de un resumen elaborado con datos del Censo de 1869 y el de 1895¨. Salvo la obra de Pantano, el suscripto no puede obtener datos reales de ciegos existentes en el país en el año 1869. Este censo sienta un valioso precedente en cuanto al abordaje y registro de las personas discapacitadas, que será nuevamente retomado en 1895.
Censo Nacional de 1895 Veintiséis años separan este censo del primero y se puede observar un notable progreso. En el resultado del censo se explica que uno de los trabajos efectuados fue relevar "el número de personas afectadas de algunos de esos defectos físicos o psíquicos de carácter permanente, cuya proporción con respecto al total de los habitantes constituye cierta desventaja y contribuye al conocimiento del estado sanitario del país". Cabe destacar que por "primera vez en un censo realizado en el país se consigna a la Poblacion enferma", considerando únicamente en calidad de enfermo, aquella persona enferma que se encontraba en cama. Entre los que padecen defectos físicos y psíquicos incluye las siguientes categorías:
En este censo, los ciegos son incluídos sin observaciones particulares, salvo la indicación de que se presentaron dificultades para comparar su número con el existente en otras naciones, ya que algunas lo han omitido o no actualizaron sus datos. Si bien no se señalan posibles causas de ceguera, se pone de manifiesto el deseo de "que en el futuro ese término medio disminuya como consecuencia de los progresos generales de la civilización y del arte de curar." Provincias y Territorios en donde se encuentran agrupadas las personas ciegas, según Censo Nacional de 1895:
(Fuente: Informe- Memoria del Instituto Nacional del Ciego año 1910)
Censo General de Educación-1909 Dice la Directora del Instituto Nacional del Ciego en su informe al Ministro de Justicia e Instrucción Publica Dr. Rómulo Naón, en 1910,: ¨Los datos más recientes relativos a la población ciega de la República, deberían hallarse contenidos en el Censo General de Educación levantado el 23 de mayo de 1909, durante la Presidencia del Dr, José Figueroa Alcorta. Por desgracia, a pesar de hallarse dicho trabajo a cargo de un competente estadigrafo como el Sr. Alberto B. Martinez, no contiene referencias suficientes para nuestro propósito. "Acompañamos pues, tan solo los datos contenidos en el Censo General de la Ciudad de Buenos Aires, levantando en los días 16 al 24 de Octubre de 1909, según la cual existen en la Capital Federal 239 ciegos argentinos (114 varones y 125 mujeres), como también 313 ciegos extranjeros ( de los cuales 195 varones y 118 son mujeres) lo que hace un total de 552 ciegos. Por desgracia, desconocemos la cantidad de ciegos que tiene la República, los datos que poseemos corresponden al censo del año 1895. Según datos oficiales contenidos en ese Censo existían entonces 3526 ciegos, es decir 89 ciegos por cada 100.000 habitantes. En la época precitada, la República contada con 4 millones de habitantes mientras que hoy posee 7 millones, y si el numero de estos infortunados se ha mantenido en las mismas proporciones de entonces, ascenderá actualmente a la considerable cifra de 7230". En otro informe del Instituto Nacional de Ciegos al Inspector General de Enseñanza Secundaria, Normal y Especial, Ingeniero Don Emilio Palacio, del año 1911, se señala ¨que el resultado de la enseñanza es realmente lastimoso si se tiene en cuenta que solo el 5 o 6 % de los ciegos en edad escolar concurre a la enseñanza especial¨. Aclara además en el informe, que en Estados Unidos el porcentaje se eleva al 74% de concurrencia. En uno de los párrafos dice : ¨que la obligación escolar se halla, establecida por la ley y conviene hacerla efectiva, obligando a todos los ciegos capaces de ser educados a concurrir al Instituto Nacional de Ciegos. Es evidente, que desde siempre el tema censo de las personas discapacitadas es un problema para ser llevar a cabo. Según especialistas en estos temas, hay quienes apoyan que las personas discapacitadas deben estar incluidas en los Censos Generales y/o Nacionales. Otros opinan que deben hacerce en forma exclusiva para las personas discapacitadas (englobando a todas), algunos que debe hacerse en forma parcial y por regiones, zonas, municipios, provincias, separadas las discapacidades entre sí, etc. El otro tema a considerar es la cualidad que debe contar la persona que efectúa el censo y el tipo de cuestionario para detectar e identificar en forma lo mas correcta posible, la discapacidad. Otro inconveniente que podría darse, en cualquier forma que se realice el censo, el propio discapacitado o sus familiares, ocultan la discapacidad. Los censos se continuaron efectuando en forma periódica, las personas discapacitadas estaban por cierto incluidas en los mismos. Hasta la fecha (1998), el suscripto estima que se mantiene, desde hace tiempo, en nuestro país, un ¨porcentaje aproximado¨ en cuanto a la cantidad de personas discapacitadas existentes, que oscila entre 5 y el 10% . Porcentaje que estaría, según diferentes estudios, en concordancia con los países denominados ¨del primer mundo¨ en donde las condiciones de la sociedad están realmente ordenadas y resguardadas. En cuanto al porcentaje de cantidad referido a las personas ciegas totales, también es aproximado: el 1 por mil. No considerándose en este porcentaje a los discapacitados visuales severos, que por cierto tienen muy comprometida la función (visión luz-bulto-otras formas). Dr. Carlos Pedro Moroni Prof. Titular de Kinesiología ocupacional y Laboral Escuela de Kinesiología y Fisiatría Facultad de Medicina, UBA. Diciembre 1998
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